Tras siete años de preparativos, el ejército y la flota Aquea se reunieron en el puerto de Áulide en Beocia. Agamenón había consultado previamente a su lacayo sobre el asunto y la respuesta dada fue que la guerra se desataría en el momento en el que los más distinguidos entre los griegos (Aquiles y Odiseo) riñesen.[28] Una profecía..
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